El nombre de Dios no es una etiqueta, sino la revelación de Su identidad eterna, soberana y auto-existente que merece nuestra más profunda reverencia.
Categoría: Devocionales
Más que palabras: El peso del nombre de Dios
El tercer mandamiento no trata solo de evitar maldecir, sino de cargar el nombre de Dios con el peso y la reverencia que merece cada vez que lo usamos.
Los ídolos del corazón
Los ídolos modernos se fabrican en el corazón cuando algo ocupa el lugar que solo Dios debe tener en nuestras vidas.
La misericordia sin límites
La misericordia de Dios supera infinitamente su juicio, ofreciendo esperanza de restauración para las generaciones futuras.
Las consecuencias que perduran
Las decisiones de adoración tienen consecuencias transgeneracionales que moldean el futuro espiritual de nuestras familias.
El celo santo de Dios
El celo de Dios nace de su amor perfecto y protege la relación de pacto que tiene con su pueblo.
El Dios que no puede ser reducido
El segundo mandamiento nos enseña no solo a quién adorar, sino cómo hacerlo correctamente, según la manera que Dios ha ordenado.
Transformación Gloriosa y Servicio Fiel
La esperanza de transformación futura debe motivar nuestro servicio fiel presente al Señor que nos resucitará.
Cristo, las Primicias de Nuestra Resurrección
Cristo como primicias garantiza que todos los creyentes resucitarán; la muerte no tiene la última palabra.
Sin Resurrección, Todo es Vano
Sin la resurrección de Cristo, toda la fe cristiana carece de sentido; pero porque Él resucitó, todo tiene esperanza eterna.

