Hacer morir el pecado requiere más que modificar conductas. Aprende a combatirlo radicalmente, dependiendo del Espíritu.
Author: Saladín (Eduardo Saladín)
Examina el rumbo de tu vida
La pregunta no es solo si has pecado, sino qué revela el rumbo de tu vida. Examínate a la luz de Romanos 8:13.
El pecado siempre oculta la factura
El pecado siempre muestra el brillo del producto y oculta el precio de la factura. Aprende a reconocer su engaño.
Dale muerte al pecado, por el Espíritu que vive en ti
Introducción La experiencia desconcertante del creyente Tal vez una de las experiencias más desconcertantes de la vida cristiana sea esta: sabes que Cristo te salvó y que ya no eres la misma persona que eras antes, y sin embargo todavía encuentras dentro de ti deseos, pensamientos y reacciones que sabes que no agradan a Dios....
Dale Muerte al Pecado por el Espíritu
¿Por qué seguimos luchando contra el pecado si Cristo ya nos libertó? Romanos 8:12-13 responde esta pregunta con claridad y esperanza: el tirano fue destronado, pero debe ser hecho morir continuamente, no en nuestras propias fuerzas, sino por el Espíritu que habita en nosotros.
Ya no le debes nada al tirano
Cristo ya destronó el dominio del pecado sobre ti. Ya no le debes obediencia. Aprende a vivir conforme a esa libertad.
Preséntate a Dios: toda tu vida a Su servicio
Presentarnos a Dios significa colocar cada parte de nuestra vida a Su disposición. No obedecemos para ser aceptados; obedecemos porque ya lo somos.
Considérate: muerto al pecado, vivo para Dios
Considerarnos muertos al pecado y vivos para Dios no es imaginación; es reconocer cada día la identidad real que ya recibimos en Cristo.
Ya no eres esclavo: el viejo amo fue derrocado
El dominio del pecado fue quebrantado en la cruz. No peleamos para obtener libertad; peleamos desde la libertad que Cristo ya conquistó.
Unidos a Cristo: muertos y resucitados con Él
Nuestra unión con Cristo significa que Su muerte y resurrección son nuestras. Ya no somos los mismos; andamos en novedad de vida.


