El evangelio no comienza con nosotros ni con nuestras necesidades. Comienza con Dios, quien es el creador, el sustento y el fin de todas las cosas. Medita hoy en que todo existe para su gloria.
El evangelio no comienza con nosotros ni con nuestras necesidades. Comienza con Dios, quien es el creador, el sustento y el fin de todas las cosas. Medita hoy en que todo existe para su gloria.
