La gracia que nos perdona también quebranta el dominio del pecado. No es permiso para seguir en él, sino poder para abandonarlo.
Categoría: Devocionales
Fe y esperanza ancladas en Dios
Nuestra fe y esperanza descansan en el Dios que planeó nuestra redención antes de la creación y la consumó resucitando a Jesucristo de entre los muertos.
Redimidos por un precio infinito
Fuimos comprados con la sangre preciosa de Cristo, no con cosas perecederas. Ese precio infinito es el fundamento de toda nuestra obediencia.
Vivir delante de los ojos del Padre
El temor reverente no es miedo al rechazo, sino la actitud del hijo que ama a su Padre y vive consciente de Su mirada en todo momento.
Hijos que se parecen a su Padre
El llamado a la santidad no es para ganar el amor de Dios, sino la respuesta de quienes ya han sido recibidos en Su familia.
Una mente lista para obedecer
Pedro nos llama a preparar nuestra mente para obedecer y poner toda nuestra esperanza en la gracia que Cristo traerá cuando regrese.
Aquí estoy: La respuesta de quien ha sido perdonado
El servicio cristiano no nace de la culpa ni del esfuerzo propio, sino de la gratitud por la gracia que ya hemos recibido.
Gracia que Toca Donde Duele
Dios no espera que te limpies solo. Su gracia toma la iniciativa y toca exactamente el lugar que confesamos como impuro.
La Luz que Revela lo que Hay Dentro
Contemplar la santidad de Dios expone lo que hay en nuestro interior, como la luz que revela el polvo suspendido en el aire.
Santo, Santo, Santo: El Centro de Toda Adoración
Los serafines nos enseñan que la adoración verdadera está centrada en la santidad de Dios, no en nosotros mismos.

