Texto bíblico: «No darás falso testimonio contra tu prójimo.» — Éxodo 20:16
Reflexión: Una vez que las palabras salen de nuestra boca, ya no podemos controlar hasta dónde llegan ni cuánto daño causan, como las plumas esparcidas por el viento. El noveno mandamiento nos recuerda que nuestro hablar tiene consecuencias reales en la vida de otros. Dios, que es verdad, nos llama a tomar en serio cada palabra que pronunciamos. Nadie está exento: todos hemos violado este mandamiento de alguna forma.
Aplicaciones:
- Antes de hablar sobre alguien, pregúntate: ¿Es esto verdadero, necesario y dicho con amor?
- Si has dicho algo que dañó a otra persona, da pasos concretos para buscar su perdón esta semana.
Pregunta de reflexión: ¿Hay alguna palabra que hayas dicho recientemente que necesitas confesar ante Dios y ante quien fue afectado?
Oración: Señor, perdóname por las veces que mis palabras han causado daño. Que el temor a ti guarde mi boca hoy. En el nombre de Cristo, amén.

Leave a Reply