Cristo vivió la vida que nosotros no pudimos vivir y murió la muerte que nosotros merecíamos. En la cruz, nuestra deuda fue pagada por completo. Su resurrección es la garantía de nuestra justificación.
Categoría: Devocionales
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La verdad incómoda: somos pecadores
Antes de valorar la salvación, debemos ver con honestidad nuestra condición: somos pecadores que nos hemos rebelado contra Dios. No hay excusas. Todos necesitamos su misericordia.
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Dios es el centro de todo
El evangelio no comienza con nosotros ni con nuestras necesidades. Comienza con Dios, quien es el creador, el sustento y el fin de todas las cosas. Medita hoy en que todo existe para su gloria.

