Nuestra seguridad eterna no depende de nuestra fuerza para aferrarnos a Dios, sino de Su firmeza para aferrarse a nosotros.
Categoría: Devocionales
Más que vencedores
En medio de las tormentas de la vida, somos más que vencedores porque Cristo está en nuestra barca con poder soberano.
Dios está por nosotros
Si Dios entregó a Su propio Hijo por nosotros, podemos estar seguros de que también suplirá todas nuestras necesidades.
Conformados a Su imagen
Dios usa todas las circunstancias de nuestra vida para conformarnos a la imagen de Cristo, nuestro propósito supremo.
Una convicción, no un sentimiento
Nuestra certeza del amor de Dios no se basa en sentimientos, sino en el conocimiento sólido de Sus promesas eternas.
La Misión de Hacer Discípulos
Todo discípulo está llamado a hacer discípulos. Es reproducir vida espiritual, no solo transmitir información, invirtiendo en personas de nuestro círculo de influencia.
Dando Frutos Espirituales
Los discípulos genuinos dan frutos espirituales que glorifican a Dios. No se trata de perfección, sino de dirección y crecimiento espiritual visible.
Permaneciendo en Su Palabra
Un discípulo permanece en la Palabra de Dios, no con lecturas superficiales, sino sumergiéndose y permitiendo que las Escrituras lo transformen.
Dejarlo Todo por Seguir a Jesús
Un verdadero discípulo abandona todo obstáculo para seguir a Cristo. Significa dejar de ser rey de la propia vida y entregarle el trono a Jesús.
El Llamado Soberano de Cristo
El discipulado comienza con el llamado soberano de Cristo, no con nuestra decisión. Reconocer esta verdad nos llena de humildad y nos libera de fabricar cristianos.

