David no comienza con sus bendiciones, sino con su relación. El Señor es tu Pastor: tu Proveedor, tu Guía y tu Defensor. Eso lo cambia todo.
Categoría: Devocionales
No olvides lo que Dios ya hizo
Dios mandó guardar el maná como memorial porque sabemos olvidar. ¿Qué historias de Su fidelidad guardas en tu memoria para los días difíciles?
Detenerse también es un acto de fe
Algunos israelitas no pudieron descansar el séptimo día, no por pereza, sino por desconfianza. ¿Puedes detenerte y confiar en que Dios sostiene lo que tú sueltas?
Lo suficiente para hoy: cómo vencer la ansiedad de acumular
Guardar maná de más significaba no creer en la promesa de Dios. ¿Estás administrando tus recursos con fe o con miedo disfrazado de prudencia?
Busca Primero Su Presencia, no Su solución
Antes del maná, Dios pidió que el pueblo se acercara a Su presencia. ¿Es Dios tu primer recurso cuando la necesidad llega, o el último?
Cuando el miedo edita tu memoria
El miedo edita nuestra memoria y convierte el pasado en un paraíso que nunca existió. ¿Qué parte de tu historia has reescrito para justificar tu queja de hoy?
El Calvario cubre también tu pasado
Cristo cargó también con los pecados de tu pasado. En Él no hay condenación; puedes vivir hoy con gratitud y obediencia.
Tu seguridad no descansa en tu fuerza, sino en tu Redentor
Tu perseverancia no depende de cuán fuerte seas, sino de la fidelidad del Redentor que jamás soltará a los suyos.
Eres precioso a sus ojos: Él no te olvidará
Dios te ha grabado en las palmas de sus manos. Su silencio nunca es abandono; eres precioso a sus ojos.
El que te dio lo más grande, cuidará de lo demás
Si Dios te dio lo más grande —su propio Hijo—, puedes confiar en que cuidará de cada necesidad real de tu vida.

