Israel fabricó un ídolo porque no soportó la espera. ¿Qué fabricas tú cuando Dios guarda silencio?
Categoría: Devocionales
Celebra y recuerda: eres un pueblo liberado
Así como Israel celebraba para no olvidar su liberación, nosotros debemos recordar continuamente el sacrificio de Cristo y vivir como el pueblo liberado que somos.
Adoración y obediencia: la respuesta correcta
Israel respondió con adoración y obediencia. Esa misma respuesta doble e inseparable es la que Dios espera de nosotros cuando su Palabra nos habla.
Cristo, nuestra Pascua
Cada cordero pascual en Israel apuntaba a Cristo. Él es nuestra Pascua definitiva, cuyo sacrificio nos libra de la destrucción eterna.
Los dioses que no pueden salvarte
El juicio sobre los dioses de Egipto nos recuerda que todo aquello en lo que confiamos fuera de Dios es una ilusión. Solo Él merece el primer lugar.
Una sangre que nos protege
No fue el mérito de Israel lo que los salvó, sino la sangre del cordero. Así también, solo la sangre de Cristo nos protege del juicio de Dios.
No estás solo en el valle
En tu momento más oscuro, la mayor bendición no es que el problema desaparezca, sino reconocer que el Todopoderoso camina a tu lado.
Perseguido por Su misericordia
La misericordia de Dios no espera que la busques: te persigue activamente. Su gracia te alcanza hoy, dondequiera que estés.
Invitado de honor en la mesa del Rey
El Señor no espera a que tus problemas terminen para bendecirte. Te sienta a Su mesa de honor justo en medio de ellos. Tu copa rebosa hoy.
Perteneces a tu Pastor Divino
Si el Señor es tu Pastor, hay tres verdades que lo cambian todo: le perteneces, Él marca tu rumbo y solo Su voz merece tu obediencia.

