Texto bíblico
«Te recuerdo que avives el fuego del don de Dios que hay en ti por la imposición de mis manos.» — 2 Timoteo 1:6
Reflexión
Los dones no se descubren solo en la reflexión; se descubren en la práctica. Pablo le recuerda a Timoteo que avive el fuego: el don no desaparece, pero puede quedar sin uso. Muchos creyentes esperan una claridad perfecta antes de dar el primer paso, y esa espera puede durar años. La claridad no llega antes del servicio; llega durante el servicio. Pedro no sabía que tenía el don de predicación hasta que predicó. Felipe no sabía que tenía el don de evangelismo hasta que fue a Samaria. Los dones se descubren sirviendo, no esperando.
Aplicación práctica
- Da un primer paso concreto esta semana: ofrécete a servir en un ministerio de tu iglesia, aunque no estés completamente seguro de tu don.
- Al final de la semana, reflexiona: ¿dónde viste fruto? ¿Dónde sintiste que el Señor obraba a través de ti? Eso es información valiosa sobre cómo te ha equipado.
Pregunta de reflexión
¿Cómo estás usando el don que Cristo te dio, o llevas tiempo esperando una certeza perfecta que solo llegará cuando comiences a servir?
Oración sugerida
Señor, dame valentía para dar el primer paso. No permitas que el temor o la espera indefinida me mantengan sin usar lo que tu Espíritu ha puesto en mí. Úsame para tu gloria. Amén.

