Texto Bíblico «Mientras ellos iban por el camino, uno le dijo: «Te seguiré adondequiera que vayas». «Las zorras tienen madrigueras y las aves del cielo nidos», le dijo Jesús, «pero el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza». A otro le dijo: «Ven tras Mí». Pero él contestó: «Señor, permíteme que vaya primero a enterrar a mi padre». «Deja que los muertos entierren a sus muertos», le respondió Jesús; «pero tú, ve y anuncia por todas partes el reino de Dios». También otro dijo: «Te seguiré, Señor; pero primero permíteme despedirme de los de mi casa». Pero Jesús...
¿Estás dispuesto a seguir a Cristo a cualquier precio?

Seguir a Cristo tiene un costo real. En Lucas 9:57-62, tres encuentros revelan las demandas innegociables del discipulado: considerar el costo, ordenar las prioridades y no mirar atrás. Un mensaje para quienes desean seguir a Jesús de verdad.
¿Estás dispuesto a considerar el costo?

Seguir a Cristo tiene un costo real. Jesús no nos llama con promesas falsas, sino con gracia suficiente para cada demanda del camino.
Acércate hoy: la puerta está abierta

El gran llamado del texto es uno solo: acerquémonos. Con corazón sincero y fe segura, sin esperar sentirte digno. La puerta está abierta hoy para ti.
Tu Conciencia ya fue Declarada Limpia

La sangre de Cristo no solo te perdona; purifica tu conciencia. Ya no tienes que cargar el peso de lo que Dios ya declaró perdonado y olvidado.
Tienes un Gran Sacerdote que Nunca Duerme

Cristo no solo murió por ti; vive para interceder por ti cada día. Tienes un Gran Sacerdote que nunca duerme y siempre habla a tu favor ante el Padre.
No te Escondas: Corre hacia Él

Cuando pecamos, la tendencia natural es escondernos de Dios como Adán. Pero la sangre de Cristo nos invita a hacer lo opuesto: correr hacia Él.
El Velo fue Rasgado: Ya Tienes Entrada

El velo que separaba a los hombres de la presencia de Dios fue rasgado por el cuerpo y la sangre de Cristo. Hoy tienes entrada libre a su presencia.
El Velo fue Rasgado: Puedes Acercarte a Dios

Cuando pecamos, el instinto natural es escondernos de Dios. Pero Hebreos 10:19-22 nos invita a hacer exactamente lo opuesto: acercarnos con confianza. Descubre por qué la sangre de Cristo y su sacerdocio eterno te dan acceso libre a la presencia de Dios, hoy mismo.
Los dones se descubren en el camino

Los dones se descubren sirviendo, no esperando. La claridad no llega antes del servicio; llega durante el servicio. Da el primer paso esta semana.
