La Gran Comisión no comienza con estrategias humanas, sino con oración ferviente al Señor de la cosecha.
Categoría: Devocionales
La Verdad que nos Hace Libres
Cristo es la verdad y murió por nuestros pecados de lengua. Vivir conforme al noveno mandamiento es una señal de que le pertenecemos a Él.
Guardianes de la Reputación del Prójimo
Cada persona lleva la imagen de Dios. El noveno mandamiento nos llama a ser guardianes activos del honor y la reputación de nuestro prójimo.
Comprometidos con la Verdad
El noveno mandamiento nos llama no solo a evitar la mentira, sino a comprometernos activamente con la verdad, incluso cuando nos cuesta algo.
El Peligro del Chisme
El chisme destruye reputaciones y amistades. El noveno mandamiento nos llama a examinarnos honestamente sobre nuestro propio hablar.
Palabras que no se pueden recoger
Las palabras, como las plumas al viento, no siempre pueden recogerse. El noveno mandamiento nos llama a tomar en serio cada palabra que pronunciamos.
Murió entre ladrones para salvar a los ladrones
Jesús fue crucificado entre ladrones para salvar a los ladrones. El evangelio no baja el estándar; nos ofrece a un Salvador que cumplió el estándar en nuestro lugar y murió por nosotros siendo aún pecadores.
El Robo más Grave: Robarle a Dios
El robo más grave es robarle a Dios. Pero el octavo mandamiento también tiene un lado positivo: somos llamados a ser mayordomos fieles de todo lo que Dios nos ha confiado.
Más formas de robar de las que imaginamos
El octavo mandamiento abarca mucho más que el robo visible. El fraude, la retención de salarios, la usura y el chisme son formas reales de robar que Dios no pasa por alto.
Robar no empieza en las manos
El robo no comienza en las manos sino en el corazón. La codicia, el descontento y la desconfianza en Dios son sus raíces más profundas, y solo el evangelio puede sanarlas.

