Cuando todo parece cambiar, Dios invita a contemplar al Rey que permanece sentado en Su trono eterno y soberano.
Author: Saladín (Eduardo Saladín)
Los dones se descubren en el camino
Los dones se descubren sirviendo, no esperando. La claridad no llega antes del servicio; llega durante el servicio. Da el primer paso esta semana.
Cristo mide con precisión lo que da
Cristo distribuye los dones con precisión soberana. No debemos compararnos ni envidiar; lo importante es ser fieles con la medida exacta que Él nos dio.
Los Dones son Herramientas para Servir
Los dones no son trofeos de exhibición sino herramientas de servicio. Pedro nos llama administradores: lo que recibimos fue confiado para bendecir a otros.
Regalos de Gracia, no Trofeos de Mérito
Los dones espirituales son regalos de gracia, no premios por madurez. Dios los da a pesar de lo que somos, no por lo que merecemos.
Ricos sin saberlo
El día que el Espíritu te regeneró, también te equipó. No hay creyente genuino excluido: a cada uno se le da la manifestación del Espíritu.
Equipados para servir: Descubre y usa tus dones espirituales
Introducción ¿Sabes cuál es tu lugar en el cuerpo de Cristo? ¿Alguna vez te has preguntado cuál es tu lugar en esta iglesia? No tu lugar en la silla donde estás sentado, sino tu lugar en el cuerpo de Cristo, tu función específica dentro de esta congregación. Es una pregunta importante porque hay creyentes que llevan...
Descubre y usa tus dones espirituales
¿Sabes cuál es tu lugar en el cuerpo de Cristo? El día que el Espíritu Santo te regeneró, también te equipó para servir. Descubre qué son los dones espirituales, a quién se les dan y cómo puedes descubrir y usar los tuyos para la edificación de la iglesia.
Murió entre ladrones para salvar a los ladrones
Jesús fue crucificado entre ladrones para salvar a los ladrones. El evangelio no baja el estándar; nos ofrece a un Salvador que cumplió el estándar en nuestro lugar y murió por nosotros siendo aún pecadores.
El Robo más Grave: Robarle a Dios
El robo más grave es robarle a Dios. Pero el octavo mandamiento también tiene un lado positivo: somos llamados a ser mayordomos fieles de todo lo que Dios nos ha confiado.


