La reprensión de la Palabra de Dios es una expresión de su amor, diseñada para sanarnos y restaurarnos cuando nos desviamos del camino correcto.
Enseñanza que Ordena Nuestro Pensamiento

La Palabra de Dios ordena nuestro pensamiento y nos protege del engaño, dándonos sabiduría divina para cada área de la vida.
La Palabra que Transforma

La Palabra de Dios nos conduce a la salvación en Cristo y continúa transformándonos para que seamos instrumentos de su gracia.
La Palabra de Dios: El Fundamento de una Iglesia Saludable

Una iglesia puede tener todo lo externo perfecto, pero si la Palabra de Dios no es central, falta lo esencial. Descubre por qué la Palabra debe ser la autoridad suprema que guía toda la vida de la iglesia.
La Autoridad Suprema de la Palabra

La Palabra de Dios es nuestra autoridad suprema, inspirada y sin error, que debe gobernar cada área de nuestras vidas.
La Centralidad de la Palabra de Dios

Imagínense que ustedes van a un restaurante muy bonito con una decoración moderna, con una música que está muy bien escogida, unas sillas sumamente cómodas, la mesa con un centro de mesa y un mantel hermoso. El personal viene, los camareros amables, atentos. Usted va a ese lugar, encuentra muchas personas conocidas, todo parece perfecto, pero pasa el tiempo y nadie le trae el menú. Usted pregunta al mesero qué pasa que no le han traído el menú porque usted quería comer y el mesero le dice: «Lo que pasa, señor, es que aquí no vendemos comida.» ¿Qué tú dirías?...
Conversión: Lo que Creemos Determina Cómo Evangelizamos

Si eres como yo, sabes que tienes cosas que cambiar, pero no te agrada cuando te lo dicen. Nos cuesta reconocer nuestros errores. Preferimos pensar que somos casi perfectos. Pero la Biblia enseña algo muy diferente: el ser humano está en una condición caída. Cada área de su vida ha sido afectada por el pecado. Sin embargo, muchos dicen hoy: «No podemos cambiar ni tenemos que cambiar. Lo que hay que hacer es aceptarse como uno es». ¿Qué dice realmente la Escritura sobre la conversión? Y más importante aún: ¿lo que creemos acerca de la conversión afecta la manera en...
Una nueva ciudadanía, un nuevo Rey

El evangelio no solo perdona nuestra culpa, nos da una nueva ciudadanía. Somos trasladados del dominio de las tinieblas al reino de Cristo. Vivimos en este mundo, pero pertenecemos a un Rey eterno.
Arrepentimiento y fe: la respuesta que Dios nos pide

El evangelio no es solo para escuchar, exige una respuesta. El Señor Jesús mismo nos llama a arrepentirnos y creer. Arrepentimiento y fe son las dos caras de una misma respuesta genuina al evangelio.
Cristo pagó lo que nosotros debíamos

Cristo vivió la vida que nosotros no pudimos vivir y murió la muerte que nosotros merecíamos. En la cruz, nuestra deuda fue pagada por completo. Su resurrección es la garantía de nuestra justificación.
