La oración efectiva comienza con adoración, proclamando la grandeza de Dios antes de presentar nuestras necesidades, poniendo todo en perspectiva correcta.
En Crisis: Buscar la Comunidad de Fe

En tiempos de crisis, la primera reacción debe ser buscar la comunidad de fe y hacer de la oración nuestra respuesta inicial, no nuestro último recurso.
Los Frutos de una Iglesia que Ora

Una iglesia que persevera en oración experimenta frutos sobrenaturales: unidad, generosidad, gozo y el crecimiento que solo Dios puede dar.
La Oración: El Oxígeno de una Iglesia Saludable

La oración es como el oxígeno para la iglesia: no es opcional, es esencial para la vida espiritual. Descubre cómo la iglesia primitiva hizo de la oración un pilar fundamental y qué podemos aprender de su ejemplo para fortalecer nuestra vida de oración corporativa.
La Oración: El Oxígeno de la Iglesia

La oración es el oxígeno espiritual de la iglesia, no un lujo ocasional sino una necesidad vital para una vida cristiana saludable.
La Oración de una Iglesia Saludable

Estamos predicando una serie acerca de las marcas de una iglesia saludable. Hoy predicaremos sobre la oración. Todos entendemos algo básico: para poder vivir hay que respirar. Nadie dice: «Hoy voy a respirar solamente si tengo una emergencia». El oxígeno no es un lujo; respiramos constantemente porque si dejamos de hacerlo, morimos. La Biblia nos dice que la oración cumple exactamente ese papel en la vida de la iglesia y del creyente. La oración es el oxígeno para la vida cristiana, no solo a nivel privado, sino también para todo el cuerpo de Cristo. Nos reunimos para adorar a Dios,...
Equipados para Toda Buena Obra

La Palabra de Dios nos equipa completamente para una vida cristiana madura y fructífera, preparándonos para las buenas obras que Él tiene para nosotros.
Reprensión que Sana

La reprensión de la Palabra de Dios es una expresión de su amor, diseñada para sanarnos y restaurarnos cuando nos desviamos del camino correcto.
Enseñanza que Ordena Nuestro Pensamiento

La Palabra de Dios ordena nuestro pensamiento y nos protege del engaño, dándonos sabiduría divina para cada área de la vida.
La Palabra que Transforma

La Palabra de Dios nos conduce a la salvación en Cristo y continúa transformándonos para que seamos instrumentos de su gracia.
