Texto bíblico
«Pero a cada uno se le da la manifestación del Espíritu para el bien común.» — 1 Corintios 12:7
Reflexión
En 1926, Ira Yates vivía en pobreza extrema sin saber que bajo su tierra había uno de los yacimientos de petróleo más grandes de Estados Unidos. Muchos creyentes viven algo parecido: son ricos espiritualmente sin saberlo. El día que el Espíritu Santo te regeneró, también te equipó. Pablo no dice «a algunos» ni «a los más maduros»; dice «a cada uno». No hay creyente genuino excluido. Decir «yo no tengo dones» es, en el fondo, negar la obra del Espíritu en tu propia vida.
Aplicación práctica
- Esta semana, lee 1 Corintios 12:1–7 con calma y pídele al Señor que abra tus ojos a lo que Él ya puso en ti.
- Identifica un área de servicio en tu iglesia donde nunca hayas participado y considera si el Señor te está llamando a explorarla.
Pregunta de reflexión
¿Estás viviendo como alguien que conoce la riqueza que el Espíritu depositó en ti, o sigues comportándote como si no tuvieras nada que ofrecer al cuerpo de Cristo?
Oración sugerida
Señor, perdóname por ignorar lo que tu Espíritu ha puesto en mí. Abre mis ojos para reconocer tus dones en mi vida y dame un corazón dispuesto a usarlos para tu gloria. Amén.

