Texto bíblico
«Pero a cada uno de nosotros se nos ha concedido la gracia conforme a la medida del don de Cristo.» — Efesios 4:7
Reflexión
La palabra griega para «dones» es charísmata, que viene de charis: gracia. Su propio nombre declara su origen. Los dones no se dan por mérito ni por madurez espiritual; se dan a pesar de lo que somos. La iglesia de Corinto tenía abundancia de dones y también profundas divisiones. Dios no les retiró los dones por sus fallos. Los dones son expresión de la generosidad soberana de Dios, no del mérito del creyente. Esto destruye el orgullo y quita el desánimo.
Aplicación práctica
- Si ejerces algún don en tu iglesia, recuerda hoy en voz alta —o por escrito— que el crédito le pertenece a Dios, no a ti.
- Si sientes que tus capacidades son limitadas, recuerda que la eficacia del don no depende de tus fuerzas sino del poder de Dios que obra en ti.
Pregunta de reflexión
¿Estás usando tus dones con gratitud hacia Dios, o con un orgullo sutil que busca el reconocimiento de los demás?
Oración sugerida
Padre, gracias porque tus dones no dependen de lo que merezco sino de tu gracia. Guárdame del orgullo y del desánimo, y ayúdame a servirte con humildad y confianza en tu poder. Amén.

