Texto bíblico
«¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores.» — Salmo 1:1
Reflexión
Al igual que las manadas de elefantes dejan huellas que revelan su dirección, nuestra manera de vivir deja rastros que evidencian hacia dónde nos dirigimos. El Salmo 1 nos presenta dos caminos posibles: el del justo y el del impío. El hombre bienaventurado —plenamente alineado con Dios— es aquel que cuida con quién camina, dónde se detiene y dónde se sienta. Su vida entera habla de quién lo gobierna.
Aplicación práctica
- Examina hoy las conversaciones y ambientes en los que participas. ¿Te acercan o te alejan de Dios?
- Identifica una influencia en tu vida que te esté alejando del camino del justo y toma una decisión concreta al respecto.
Pregunta de reflexión
Si alguien examinara el rastro que has dejado esta semana, ¿podría decir que estás caminando en el camino del justo?
Oración sugerida
Señor, abre mis ojos para ver claramente el camino que estoy transitando. Dame valentía para alejarme de todo lo que me aparte de ti y gracia para vivir alineado contigo hoy. Amén.
