Los pastores humanos pueden fallar. Pero hay un Pastor que nunca falla: Jesucristo, que dio su vida por las ovejas y resucitó. Solo Él puede hacernos aptos para hacer la voluntad de Dios.
Los pastores humanos pueden fallar. Pero hay un Pastor que nunca falla: Jesucristo, que dio su vida por las ovejas y resucitó. Solo Él puede hacernos aptos para hacer la voluntad de Dios.