¿Amas hoy al Señor más que ayer? Es posible servir, conocer la doctrina y asistir fielmente a la iglesia mientras el corazón se ha ido enfriando. Este artículo explora por qué ocurre eso y cómo solo el amor de Dios, demostrado en la cruz y derramado por Su Espíritu, puede volver a encender el nuestro.

